El Gobierno argentino ha ampliado el régimen de secreto militar relacionado con la adquisición de los aviones de combate F-16, comprados a Dinamarca, mediante el Decreto 735/2026. Esta medida busca proteger información sensible vinculada a la exportación de componentes del sistema de armas necesarios para su mantenimiento y revisión.
La norma publicada en el Boletín Oficial abarca la exportación de distintos materiales asociados a los 24 F-16 adquiridos en 2024, incluyendo partes de las aeronaves, motores, repuestos y armamento. La implementación de este decreto tiene como objetivo establecer un marco que garantice la confidencialidad durante las operaciones de envío de materiales al exterior.
Desde el 30 de marzo de 2026, el sistema de armas F-16 ha estado realizando actividades de vuelo en el Área Material Río Cuarto. El decreto destaca la necesidad de contar con mecanismos que permitan llevar a cabo exportaciones sin comprometer información considerada como “sensible”.
Esta ampliación del secreto militar se suma a medidas previas. En abril de 2024, el Decreto 370/2024 había declarado secreto militar la operación contractual para la adquisición del sistema de armas. Posteriormente, otros decretos ampliaron el régimen a la infraestructura necesaria para recibir los aviones y la importación de materiales críticos.
La reciente normativa llega en un contexto en el que los aviones, tras la llegada de los primeros cazas en diciembre del año anterior, requieren un esquema de mantenimiento y actualización que involucra a proveedores internacionales. Esto implica que algunos componentes podrían salir temporalmente del país para ser intervenidos.
El decreto faculta al Ministerio de Defensa, a través de la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares, a implementar las medidas necesarias para garantizar la confidencialidad de estas operaciones.
La adquisición de los F-16 tiene como fin modernizar la capacidad de combate de la Fuerza Aérea argentina, tras la retirada de los Mirage en 2015. La compra fue oficializada en abril del 2024, con un costo total aproximado de US$301 millones, además de otros gastos relacionados con el equipamiento del sistema de armas, estimando un costo inicial del programa de US$650 millones.
La ubicación definitiva de los 24 aviones será en la VI Brigada Aérea de Tandil, donde se están realizando obras de modernización y actualización tecnológica, con un presupuesto de $20.000 millones para 2026. Mientras tanto, el segundo lote de seis aviones se espera para la segunda quincena de septiembre, lo que anticipa la incorporación progresiva de la flota completa, prevista para 2028.
Las preguntas sobre la disponibilidad total de la flota, los costos de mantenimiento y las capacidades efectivas del país en materia de defensa permanecen bajo el régimen de secreto militar, en línea con prácticas de otros países.
Fuente: La Nación






