Las botellas de agua congelada pueden pasar los controles de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) en Estados Unidos, pero solo si su contenido se mantiene completamente sólido durante la inspección. Esta regla es crucial para los pasajeros que intentan llevar líquidos en su equipaje de mano.
¿Qué sucede si la botella empieza a descongelarse?
Según la TSA, si una botella de agua congelada comienza a derretirse y presenta una consistencia similar a un granizado o tiene líquido en el fondo, deberá cumplir con las restricciones habituales de líquidos. Esto se rige por la regla 3-1-1, que permite llevar recipientes de hasta 3,4 onzas líquidas (100 mililitros) en el equipaje de mano.
Reglas para llevar agua y botellas vacías
En el equipaje despachado, el agua embotellada no enfrenta restricciones, a diferencia de las normas aplicables en la cabina. Además, los pasajeros pueden llevar botellas vacías sin inconvenientes, tanto en cabina como en el equipaje facturado.
La TSA también permite el transporte de agua destinada a bebés en cantidades razonables, la cual debe ser retirada del equipaje para su revisión por parte de los agentes de seguridad.
Transporte de hielo seco y artículos prohibidos
Los pasajeros pueden utilizar hielo seco para conservar productos perecederos, siempre que no excedan las 5,5 libras (2,5 kilogramos), y se transporten en un embalaje adecuado que permita la ventilación. Los artículos deben estar claramente identificados.
Durante la inspección, los agentes pueden solicitar la retirada de ciertos artículos del equipaje de mano, especialmente alimentos y polvos, para garantizar una revisión efectiva.
Multas por líquidos prohibidos
La TSA establece sanciones que pueden alcanzar hasta US$2570 por la presencia de líquidos prohibidos, como combustibles inflamables y aerosoles de defensa personal. Las multas varían desde US$450 hasta el límite mencionado, dependiendo del tipo de infracción.
Fuente: La Nación






