El Masters 1000 de París, que se lleva a cabo en el estadio La Défense Arena de Nanterre, ha sido testigo de un rápido adiós para los tres singlistas argentinos que participaron en su primera jornada. Mariano Navone, Juan Manuel Cerúndolo y Sebastián Báez fueron eliminados en sus respectivos encuentros, reflejando un cierre de año complicado para el tenis argentino.
Mariano Navone, ubicado en la posición 48 del ranking ATP, enfrentó al francés Luca Van Assche (47°) y, tras un encuentro en el que no logró desplegar su mejor juego, fue derrotado por 6-3 y 7-5. El partido, que se extendió por 1 hora y 54 minutos, culminó con una doble falta del argentino, lo que selló su destino en el torneo.
Por su parte, Sebastián Báez, quien ingresó al cuadro principal como perdedor afortunado, cayó ante el español Daniel Mérida (42°) con un marcador de 6-4 y 6-2 en tan solo 1 hora y 16 minutos. En el court central, Juan Manuel Cerúndolo (54°) se enfrentó a Casper Ruud (23°), quien dominó el partido y se impuso por 6-3 y 6-2 en solo una hora, dejando a Cerúndolo con un récord de 1-8 ante jugadores del top 30 en superficies duras.
En el torneo aún permanecen los argentinos Francisco Cerúndolo (20°) y Tomás Etcheverry (31°), quienes se enfrentarán este martes en sus respectivos partidos. Además, los hermanos Cerúndolo hicieron su debut en la competencia de dobles, donde lograron una victoria en su primer encuentro.
Las derrotas rápidas de los singlistas argentinos se suman a una serie de actuaciones decepcionantes en torneos de superficie dura durante la temporada, especialmente después de un rendimiento más sólido en el US Open. Esta situación plantea interrogantes sobre el futuro del tenis argentino en el circuito profesional.
En otro ámbito, el alemán Alexander Zverev se convirtió oficialmente en el nuevo número 1 del mundo, recibiendo un trofeo de cristal durante el evento, tras haber superado un diagnóstico de diabetes tipo 1.
Fuente: La Nación






