El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha realizado un significativo recorte en su previsión de crecimiento del PBI de Argentina, ajustando su pronóstico para este año del 3,5% al 2,1%. Esta disminución se enmarca en un contexto de preocupaciones sobre la disparidad del crecimiento en el país, y representa una cifra que se sitúa por debajo del promedio regional y mundial.
Según el informe “Perspectivas de la economía mundial” (WEO), presentado en el contexto de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, la subdirectora del Departamento de Estudios del FMI, Petya Koeva Brooks, explicó que la revisión se debe a una menor actividad económica observada hasta el tercer trimestre de este año. «Hemos constatado una demanda interna más débil en un contexto de condiciones financieras internas aún restrictivas y de continua transformación estructural de la economía argentina», añadió Brooks.
A pesar de este ajuste, el FMI proyecta que el crecimiento podría comenzar a recuperarse en el último trimestre de este año y que se fortalecerá aún más en los años 2027 y 2028. Según el organismo, parte de esta recuperación se atribuye a la evolución favorable de los términos de intercambio y a un esperado repunte de la inversión.
El informe también elevó las previsiones de desempleo para Argentina, ubicándolas en 7,6% para 2026 y 7,1% para 2027, lo que refleja un aumento en comparación con las proyecciones anteriores. En cuanto a la inflación, el FMI estima una tasa de 32,5% para este año, superando las expectativas del gobierno argentino.
En un análisis más amplio, el informe destaca que las proyecciones de crecimiento para Argentina son inferiores a las de otros países de la región, como Venezuela, Paraguay y Perú. Esto ha generado inquietudes entre los inversores, quienes anticipan que la economía podría estar enfrentando una recesión técnica, con una retracción estimada entre 1% y 1,1% en el tercer trimestre de 2026.
El informe del FMI se publica en un momento crítico para el equipo económico argentino, liderado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien busca avanzar en la tercera revisión del acuerdo con el organismo, esencial para un desembolso de aproximadamente US$869 millones.
La situación económica actual de Argentina, marcada por el ajuste fiscal y la gestión de la inflación, continúa siendo un desafío para las autoridades, mientras el FMI mantiene un enfoque cauteloso sobre las perspectivas de crecimiento a mediano plazo.
Fuente: La Nación






