Con un temario extenso y ambicioso, el oficialismo se alista para una maratónica sesión en la Cámara de Diputados, programada para este miércoles, mientras la oposición se organiza para presentar una contrarreacción.
Ante el revés sufrido en el Senado, donde la rebeldía de algunos gobernadores fue determinante, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, ha actuado con celeridad. Ha incorporado en la agenda proyectos de menor relevancia, pero que permiten asegurar el quórum necesario para la aprobación de iniciativas significativas.
Los proyectos de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la actualización de la ley de Inocencia Fiscal y la adhesión al Tratado de Cooperación Internacional de Patentes (PCT) son algunos de los puntos a tratar a partir de las 12 del mediodía. Aunque los votos para estas leyes ya estaban asegurados, algunos gobernadores podrán mostrar a sus provincias que han conseguido beneficios de la administración nacional.
Entre las últimas adiciones al temario se encuentra la «Ley Joaquín», impulsada por la diputada kirchnerista Luciana Potenza, la cual ha recibido respaldos de todos los bloques. Este proyecto se suma a la inclusión de un plan que reducirá el IVA a la fécula de la mandioca, solicitada por el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, en un contexto donde esta provincia representa el 80% de la producción de este cultivo.
El resto de las iniciativas que se presentarán en la sesión tienen un carácter más simbólico, como la declaración de varias ciudades y provincias como capitales nacionales en diferentes rubros, incluyendo el ecoturismo y la natación en aguas frías.
Por su parte, la oposición, que se mantiene al margen de este proceso, está desarrollando una estrategia para abordar el sobreendeudamiento de las familias y las pensiones por discapacidad, dos temas que generan preocupación en la ciudadanía. Esta táctica busca golpear al oficialismo en un punto vulnerable.
La propuesta de la oposición incluye un pedido de apartamiento de reglamento para discutir la situación social del país, lo que podría generar un debate reglamentario que, aunque no les permita alcanzar los números necesarios, les otorgará visibilidad sobre problemáticas que afectan al Gobierno.
Fuente: NA






