En un contexto de incrementos significativos en el mercado de alimentos, la cebolla se ha convertido en el producto fresco que más ha elevado su precio, registrando un aumento del 42,7% en el mes de agosto, al pasar de $1516,61 a $2163,96 por kilo, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El informe detalla que otros productos también sufrieron subas notables, como el zapallo anco, la banana y la papa. Desde el Mercado Central, se atribuyó este fenómeno a una menor oferta, así como a factores climáticos, incluyendo lluvias y heladas en zonas productoras, y complicaciones en el ingreso de mercadería debido a las nevadas en el paso Cristo Redentor.
Los datos de agosto indican que el rubro de Alimentos y Bebidas no alcohólicas registró un incremento del 1,7% a nivel nacional, siendo este el sector que más impactó en la inflación en todas las regiones del país. Las verduras, tubérculos, legumbres, frutas, pan y cereales fueron los principales responsables de esta tendencia al alza.
En el caso particular de la cebolla, el aumento en los comercios fue del 42,7%, mientras que en el Mercado Central, donde se manejan precios mayoristas, el alza fue de aproximadamente 33% entre julio y agosto. Se indicó que la calidad de la cebolla del sur bonaerense está disminuyendo, y las lluvias en Pedro Luro han afectado la producción.
En paralelo, la banana también mostró un aumento significativo del 30,4%, elevándose su precio de $2715,14 a $3539,66 el kilo, influenciada por el cierre de rutas debido a las nevadas. Parte de la oferta de bananas proviene de Ecuador y Colombia, lo que añade complejidad al proceso logístico.
El zapallo anco, que ya había registrado un incremento del 55,1% en julio, volvió a subir un 35,5% en agosto, mientras que la papa también vio un aumento del 22%, afectada por las condiciones climáticas adversas en varias provincias productoras.
En contraste, algunos productos como la lechuga y el tomate redondo experimentaron bajas en sus precios, del 18,8% y 17,5%, respectivamente, debido a la caída en la demanda durante los meses más fríos. Por otro lado, el precio de la carne vacuna se mantuvo relativamente estable, con cambios menores en sus valores.
Fuente: La Nación






