Zakia Rahman, profesora clínica de Dermatología en la Universidad de Stanford, subraya la importancia de la protección solar como el principal método para prevenir el envejecimiento cutáneo. Según la especialista, adaptar la rutina de cuidado de la piel a las características individuales es esencial para obtener los mejores resultados.
La Protección Solar y su Rol en el Cuidado de la Piel
En una reciente entrevista, Rahman indicó que las necesidades de la piel cambian con la edad y que no existe un único enfoque que funcione para todos. Para las pieles maduras, enfatiza que el cuidado solar es el elemento más crucial en cualquier régimen de belleza. “La protección solar es lo mejor que puedes hacer para prevenir el envejecimiento de la piel”, afirmó.
La dermatóloga también destacó que sus pacientes se sienten más motivados a proteger su piel cuando comprenden los efectos nocivos de la exposición a los rayos UV.
Rutina Recomendada para Pieles Maduras
Rahman sugiere una rutina que incluye un limpiador suave aplicado dos veces al día, seguido de un hidratante que contenga ácido hialurónico. Además, aconseja el uso de un producto con dimeticona, que actúa como sellador en la superficie de la piel.
Durante la mañana, es fundamental incorporar un sérum de vitamina C por su acción antioxidante y finalizar con un protector solar. Para la noche, se recomienda añadir un retinoide a la rutina.
Recomendaciones sobre Protección Solar
Rahman aconseja utilizar protector solar diariamente, eligiendo un producto con un factor de protección solar (SPF) de al menos 30. También alerta sobre los riesgos de ciertos componentes en productos de cuidado personal, sugiriendo opten por bloqueadores físicos que contengan titanio u óxido de zinc, especialmente en niños y mujeres embarazadas.
Retinoides y su Efecto en la Piel
Los retinoides, derivados de la vitamina A, son parte integral de la recomendación de Rahman. Estos productos ayudan a aumentar la producción de colágeno y a reducir arrugas. Aunque su uso inicial puede provocar descamación, los efectos beneficiosos se incrementan con la continuidad en su aplicación.
Finalmente, la profesora clínica menciona la importancia de incluir en la dieta alimentos ricos en betacaroteno, como zanahorias, brócoli y calabaza, que se convierten en retinol en el organismo, contribuyendo al cuidado de la piel.
Fuente: La Nación






