En una emotiva ceremonia, los habitantes de Deán Funes revivieron un momento significativo al abrir una cápsula del tiempo que había sido sellada hace 25 años. Este evento, organizado por la Biblioteca Popular Mariano Moreno, reunió a la comunidad en una reflexión sobre el pasado y el presente.
La cápsula, que contenía mensajes de esperanza de aproximadamente 500 vecinos, fue descubierta en el contexto de las celebraciones por el Día del Libro y del Idioma Español. Aunque el tiempo y la humedad afectaron algunos de los escritos, muchos mensajes fueron recuperados, permitiendo un viaje nostálgico a través de las palabras de sus autores.
Daniel Tomás Quintana, presidente de la biblioteca y figura emblemática en la cultura local, destacó la experiencia como “movilizante”. Familias enteras se reunieron para leer los relatos de sus seres queridos, creando un espacio de unión y memoria. Quintana describió el evento como “mágico y realmente maravilloso”, resaltando la importancia de recordar las aspiraciones de una comunidad.
Entre las cartas rescatadas, un poema de Maricha de Elías, una vecina octogenaria, resonó profundamente. En su mensaje, instaba a proteger el entorno natural, concluyendo con un potente ruego: “No transformemos a nuestra tierra en un desierto”. Este llamado a la acción generó una palpable reflexión entre los asistentes, quienes reconocieron la relevancia de esas palabras en el contexto actual.
Otros escritos también revelaron preocupaciones que ya existían en la sociedad de finales de los años 90. Una joven de 15 años deseaba más escuelas y un futuro sin drogas ni violencia. Jorge Luis, de 11 años, anhelaba mejoras en la salud pública y un futuro laboral estable. Estos testimonios reflejan las inquietudes de generaciones pasadas que aún resuenan en el presente.
Quintana concluyó la jornada enfatizando la importancia de las instituciones culturales en el interior del país, afirmando que “las buenas cosas deben terminarse, y muchas veces esto no se hace”. El evento sirvió como un recordatorio de que el pasado y el presente están interconectados, y que las voces del ayer siguen teniendo un impacto en el futuro.
Fuente: La Nación






