El gobernador Alfredo Cornejo ha puesto en evidencia la falta de claridad en la oposición a Javier Milei, afirmando que “hoy nadie identifica bien quién es la oposición”. Cornejo, uno de los trece gobernadores que acompañó al Presidente en su viaje a París para atraer inversiones a la Argentina, parece haber definido su propio camino político.
Milei, por su parte, se ha manifestado sobre la oposición, indicando que “mi rival soy yo mismo”, y calificando como “casi insultante” la idea de debatir con quienes considera comunistas, refiriéndose a Axel Kicillof y Miryam Bregman como potenciales contrincantes en las elecciones de 2027.
La pregunta que se plantea es si Kicillof y Bregman pueden consolidarse como los líderes de una oposición que, según Cornejo, es invisible. A pesar de que Bregman ha mostrado un crecimiento en las encuestas, ella misma reconoce que “una golondrina no hace verano”.
En la arena política, Kicillof se sitúa en una posición más conservadora, adoptando un enfoque que se asemeja a “al mal tiempo, buena cara”. La historia ha demostrado que en el ámbito político, a veces, “a caballo regalado no le miran los dientes”.
Por otro lado, Sergio Massa ha tenido una presencia notable en su actividad política reciente, sugiriendo que podría estar pensando que “no hay mal que por bien no venga”. Sus recientes movimientos en la política podrían ser interpretados como una estrategia para mantenerse relevante en un contexto cambiante.
La distancia entre las promesas electorales y su cumplimiento es amplia, y el escepticismo sobre las intenciones políticas es palpable. En este sentido, es importante recordar que “perro que ladra solo hace ruido” y que la realidad política puede ser más compleja de lo que aparenta.
Fuente: La Nación






