Un grupo de aproximadamente cincuenta integrantes de la barra de San Lorenzo se hizo presente en el entrenamiento del plantel profesional, apenas cuatro días después de la derrota por 2-0 ante Huracán. Este resultado, que marcó una nueva victoria del clásico rival en el Nuevo Gasómetro tras 25 años, generó un clima de fuerte tensión y malestar entre los hinchas.
La derrota, que tuvo lugar el domingo, fue sellada con un doblete del jugador ecuatoriano Jordy Caicedo, quien anotó en momentos clave del encuentro, intensificando la frustración de los aficionados. A esto se sumó la expulsión del arquero Orlando Gill en medio de un tumulto tras el segundo gol de Huracán, lo que evidenció el descontento en el campo de juego.
El resultado histórico de la derrota, que puso fin a una racha de 25 años sin victorias de Huracán en ese estadio, ha aumentado la presión sobre el plantel, el cuerpo técnico y la dirigencia del club. La reacción de los hinchas fue inmediata, mostrando su descontento luego del partido, y la tensión se trasladó al entrenamiento, donde la presencia de la barra fue significativa.
El entrenador Néstor Gorosito había solicitado mantener la unidad en el equipo tras el clásico, pero la situación se complica a medida que se acercan los compromisos. San Lorenzo se prepara para enfrentar a Unión de Santa Fe este sábado a las 14:30, un encuentro que se presenta cargado de presión tras la reciente caída y la aparición del grupo de barras en la práctica.
Fuente: NA






