Un queso de 1.000 kilos fue presentado como una de las principales atracciones de la MECA 26, una destacada exposición que se llevará a cabo del 3 al 6 de septiembre en la Sociedad Rural de Villa María, Córdoba. Este impresionante producto lácteo se convierte en un récord para la región, siendo el más grande de su tipo en Latinoamérica.
La elaboración de este queso monumental fue posible gracias a la colaboración de productores locales, quienes aportaron 10 mil litros de leche y además, el transporte fue proporcionado de manera gratuita. La manufactura se realizó con el apoyo significativo de la empresa L.C.A. SRL, que destinó recursos y personal de su planta ubicada en Villa Nueva, lo que permitió que el proceso de elaboración se llevara a cabo durante varias horas.
Entre las empresas que contribuyeron al proyecto, se destacan La Raíz, que proporcionó el contenedor para el molde, y Alpha Química, que ofreció los fermentos necesarios. Además, Adrián Freytes fue responsable de la adecuación del molde, mientras que Insumos y Servicios SRL aportó las telas suizas y Ucalac colaboró con la cobertura vinílica.
Un queso con propósito solidario
La elaboración del queso estuvo a cargo de un equipo liderado por Sergio Chávez, quien se encargó de la coordinación general. Otros integrantes importantes fueron Alejandro Coria, encargado del diseño, y Gustavo Cherubini, quien proporcionó soporte técnico. El quesero Nicolas Iparraguirre de LCA, fue responsable del trabajo dentro de la fábrica.
Durante la presentación, Ángel Barrenechea, titular de L.C.A. SRL, expresó su satisfacción por el compromiso de tantas personas e instituciones para llevar a cabo este proyecto. José Iachetta, organizador de MECA, agregó que el queso gigante tiene como objetivo promocionar la exposición y resaltar la fortaleza de la cadena láctea, además de contribuir solidariamente mediante la recaudación de fondos que se destinarán a la compra de leche en polvo para merenderos y bancos de alimentos de la región.
Proceso de producción del queso gigante
El proceso de fabricación del queso semiduro tipo Marbleb comenzó con la pasteurización de la leche a 74ºC durante 20 segundos. Se utilizaron dos tinas de 5.000 litros para la cocción. A una de las tinas se le agregó un colorante para lograr el efecto marmolado. La producción se realizó mediante un método de cheddarización, consistente en romper el cuajo obtenido con fermentos y agregar sal en seco a la cuajada molida.
Después de una ligera cocción a 38 °C, la grana del queso fue prensada mecánicamente y colocada en un molde de un metro cúbico. Este molde, revestido con tela suiza, permitió dar la forma final al queso, que es un cubo de un metro por un metro por un metro de alto.
El responsable del diseño, Alejandro Coria, destacó que se desarrollaron tecnologías específicas para manipular la cuajada y llevar a cabo el proceso de desuerado y moldeo, algo que no es común en la mayoría de las fábricas. Por último, Sergio Chávez concluyó que, a pesar de las dificultades encontradas, se logró realizar un excelente producto.
Fuente: Info Campo






