Un reciente informe técnico de la UTEP ha puesto en el centro del debate la política salarial implementada por el gobierno de Claudio Poggi en San Luis. Según el estudio, entre diciembre de 2023 y agosto de 2026, se prevé una pérdida real del 55,75% en el salario neto de un maestro de grado.
El análisis, difundido el 1 de octubre, utiliza el salario de un maestro como referencia para evaluar la evolución del sueldo de bolsillo, estableciendo una brecha negativa superior a $205.900. Esta situación no solo afecta a los docentes con menos horas cátedra, sino que también repercute en aquellos que trabajan más horas en el aula.
La UTEP ha criticado específicamente la falta de actualización de conceptos como la Suma Fija No Remunerativa y el Incentivo Docente Provincial, argumentando que esto ha mermado su capacidad para contrarrestar el deterioro salarial provocado por la inflación. El informe señala que, aunque se han implementado incrementos nominales, estos no son suficientes para mantener el poder adquisitivo de los trabajadores de la educación.
Otro punto clave del informe es la incorporación escalonada de sumas al salario remunerativo, prevista entre junio de 2024 y septiembre de 2026. La UTEP sostiene que esta estrategia no considera un ajuste adecuado para cubrir los aportes obligatorios, lo que resulta en una reducción del salario neto percibido por los docentes.
Adicionalmente, el informe estima una pérdida real del 14,58% en las asignaciones familiares entre febrero y agosto de 2026, ampliando así la crítica hacia los ingresos que sostienen a las familias docentes.
La postura de la UTEP contrasta con los recientes anuncios del gobierno provincial, donde se comunicó un adelanto de aumentos del 5% que formarán parte de un esquema total del 30% para el año 2026. Estas mejoras salariales, según el gobierno, se financiarán a través del Fondo de Reserva Salarial y Social.
Fuente: NA






